
HUMO EN TU PLATO
Los fumadores padecemos cada vez más discriminaciones, estremecimientos morales y sermones, sentimos la carencia de ese cigarrillo que provoca un placer general, sensual, especialmente en bares y restaurantes donde ya es imposible fumar. Sin embargo, no todo está perdido, y gracias a una nota de Elizabeth Checa – una conocida y prestigiosa experta en el mundo gourmandise y de los buenos vinos– tenemos aquí los 10 mejores restaurantes que convierten 'mágicamente' a Buenos Aires en una ciudad ‘smokers friendly’. A continuación va una breve reseña de este muy interesante y útil artículo para quienes hemos hecho del fumar un ritual imprescindible sobre todo con amigos y una buena cena de por medio.
HOTELES
Los jardines versallescos del Hyatt Buenos Aires-Palacio Duhau: comer en el afuera del restaurant Gioia, los platos med de Máximo López May, comenzando por la mesa de antipaste y los imaginativos risotti, es una experiencia deliciosamente placentera.
Si se elige el resto top del hotel, el Duhau, también existe la posibilidad de una mesa en la terrase, Piano Nobile, el lugar más informal tiene su espacio con mesas en la primer terrase.
Aunque no tiene afueras, el Jousten de la cadena NH, posee un amplio salón dedicado a los fumadores, casi nunca hay nadie. Aquí pueden probar los platos de la vanguardista cocina española con influencias del capo Ferrán Adriá, asesor de la cadena.
PALERMO DEL ALMA
En el querido Palermo Viejo – bautizado Soho desde hace unos años – podemos visitar Don Julio, parrilla barrial, nada sofisticada, donde hacen un excelente lomo con papas fritas doradas, vivas y vibrantes y tiene una imponente carta de vinos.
A pocas cuadras, una nueva parrilla-restaurante, Minga. Tiene una terraza encantadora que balconea sobre los árboles y la plaza Palermo Viejo, mal llamada Plaza Armenia. Queda en Costa Rica 4528, entre Armenia y Malabia. Si la terraza está llena la otra es acomodarse en las mesas de la vereda, aunque pasa demasiada gente porque el lugar es un punto neurálgico del barrio. Allí en Minga hay que pedir buñuelitos de acelga para comenzar y después el lomo mínimo, muy al estilo tournedos, cero grasa, un bombón carnal.
A una cuadra, Berebere, onda Maghreb domesticada para el gusto local. Tahine, couscous, merghez… esas cosas. Terraza seductora, también con vista a la plaza Palermo Viejo, ahora mucho mejor, con lámparas marroquíes, estilo Zoco o Casbah, Tánger, Bowles. El único restó de cocina de influencias norafricanas en Buenos Aires.
Bar Uriarte, tiene interesantes propuestas en el horno de barro y en la barra. Allí se fuma en su estrecha terracita alta, a la entrada. Al fondo hay un jardín simpático, puede ser caluroso al mediodía pero es divino a la noche.
PERUANA; UNA COCINA VERY FASHION
Ceviche en Palermo Hollywood, es el nuevo emprendimiento Jorge Swazrcberg, un apasionado por la cocina peruana. Su chef estudió con el más de la cocina peruana en el mundo. Lugar divino, en colores tan vibrantes como sus ceviches o tiraditos. En el fondo hay un jardín de hierbas y malvones donde el Pisco Sour sabe mejor si se lo acompaña con humos. Queda en Costa Rica 6644 – Tel: 4776-7373.
Sipan, en la city porteña, es otra de las opciones. Está en paraguay y Florida, sobre Paraguay. Allí se puede recorrer las fusiones nikkei cocina japo-peruana, y chifa, fusión natural entre la culinaria peruana y la china, la cocina criolla, el famoso ají de gallina, y etcétera. Entre lo mejor: un bar con piscos de gran nivel, no solo para banalizarlos en Pisco Sour sino para beberlos tipo Grappa. A la entrada hay un pasillo con mesas donde se puede comer, pisquear y fumar. El pequeño salón interior tiene un diseño cuidado con referencias al señor de Sipan, el último gran descubrimiento arqueológico en el Perú. Definitivamente el mejor de Buenos Aires. Paraguay 624, Tel: 4315-0763.
PUERTO MADERO
La zona está resurgiendo de sus cenizas post crisis. Ahora hay brasas. Definitivamente entre la multitud de propuestas, Sottovoce se destaca. Con pastas susurradas, muy al estilo Cipriani, y, además buenísimos risotti, entre otras suculencias. En la zona, ningún placer mayor que instalarse en la terraza junto al agua y los barcos y picotear las aceitunas rellenas y panadas y el jamón de Parma.
Sin terraza pero con un salón con la misma vista, Chila es otro de los buenos lugares en Puerto Madero, ambos con entrada sobre Alicia Moreau de justo, no Puerto Madero Este, algo más desangelado.Hay un bar interesante con colección de Malts y Martini y una completísima carta de vinos. Allí se pueden comer ostras frescas con el último Sauvignon Blanc 2006.
Reseña del artículo "Humo en tu plato" publicado en Revista JOY, Food, Wine & Spirits #50. Enero de 2008
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