
Tirana, capital de Albania y del distrito homónimo, se ubica a orillas del río Ishm en la zona central del país, al oeste de los montes Šar. Aunque a lo largo de los primeros 300 años de su historia sólo habitaron allí pequeños asentamientos, en la actualidad la ciudad se ha convertido en la más poblada del país y en el principal centro industrial.
Fundada a inicios del siglo XVII, Tirana se convirtió en capital de Albania en 1920. Considerada la mayor ciudad de Albania, Tirana es también el centro industrial, comercial y cultural del país.
A principios del siglo XVII, el sultán otomano Solimán II fundó este asentamiento, ubicado en un cruce de caminos de varias rutas de caravanas. Le dio el nombre de Tahran (Teherán) para conmemorar una victoria imperial en Persia y aunque el lugar atrajo a nuevos habitantes, siguió siendo relativamente pequeño a lo largo de los dos siglos siguientes de gobierno turco. En 1920, cuando la ciudad fue nombrada capital de la Albania independiente, su población no llegaba a 20.000 habitantes.
En un intento por cambiar el rumbo de la ciudad, el rey Zogu I demolió partes de Tirana, la rediseñó y reconstruyó durante las décadas de 1920 y 1930. A pesar de esta renovación, el crecimiento siguió siendo lento debido a la carencia de servicios básicos. Hacia finales de la década de 1930, los casi 25.000 habitantes de Tirana seguían sin tener electricidad, agua corriente o alcantarillado.
Al estallar la II Guerra Mundial Tirana empezó a despertar. Benito Mussolini consideraba Albania un lugar estratégico para controlar los Balcanes. Al no conseguir convencer al rey Zogu de que aceptara el estado de protectorado italiano, el dictador italiano invadió este país en 1939. Tirana fue capturada por las tropas del Eje Roma-Berlín-Tokio, que ocuparon la ciudad hasta que los partisanos albaneses forzaron su retirada. Los luchadores de la resistencia fundaron el Partido Comunista, que muy pronto se hizo con el control del país.
Después de la II Guerra Mundial, cuando Albania se alineó con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Tirana experimentó un rápido crecimiento industrial. A lo largo de los siguientes 13 años de gobierno comunista soviético, las autoridades albanesas emplearon los materiales y la experiencia técnica soviéticos para construir grandes centrales térmicas e hidroeléctricas. El aprovechamiento de la energía natural de los ríos que entrecruzan las zonas rurales de Albania permitieron el crecimiento y la modernización de Tirana, y en la ciudad se construyeron modernos bloques de apartamentos para albergar a los recién llegados.
Sin embargo, las diferencias ideológicas con Moscú provocaron la ruptura de los vínculos de Albania con el Kremlin en 1961. Los líderes albaneses iniciaron entonces una alianza con la China comunista y, con la experiencia técnica y la ayuda que ofrecieron los chinos, el sector de la industria ligera se expandió proporcionado miles de puestos de trabajo a los residentes de Tirana. Estos trabajadores se emplearon en industrias de productos cosméticos, agrícolas, de vidrio, farmacéuticos y textiles. Otros trabajadores locales encontraron trabajo en la industria alimentaria y metalúrgica. El crecimiento económico de Tirana fue tan espectacular que a principios de la década de 1980 la ciudad era capaz de abastecer casi el total de la demanda del país en bienes de consumo. En 1986 se dio por finalizada la ruta ferroviaria que unía Tirana con Europa oriental y el puerto albanés de Durrës, hecho que facilitó el movimiento de mercancías por la ciudad.
Pero el crecimiento industrial de Tirana empezó a venirse abajo a finales de la década de 1980. Muchos de sus habitantes opinaban que el potencial productivo de la ciudad estaba siendo obstaculizado por el gobierno central y por los bajos salarios implementados por las autoridades, reacios a apartarse de las prácticas estalinistas de control gubernamental. Este estancamiento de la economía provocó una protesta política en 1991, y miles de personas se manifestaron por las calles de la ciudad para demostrar su frustración por la lentitud en la implantación de reformas. A partir de entonces, los líderes electos están llevando a cabo medidas decisivas para liberalizar la economía. La comunidad internacional acepta estas reformas con reservas. Para promocionar la industria turística, el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) ha financiado la construcción de dos hoteles en la ciudad. Los inversores privados están a su vez trazando planes para modernizar el aeropuerto de Tirana.
El moderno paisaje de la ciudad revela los legados del Imperio otomano y del control comunista. Construida bajo control soviético, la Casa de la Cultura, de estilo modernista, ubicada en la plaza de Skanderbeg, yuxtapone su estilo con el bello minarete esculpido de la mezquita de Etehem Bey. Las áreas norte y este de la ciudad están ocupadas por el antiguo asentamiento, y los modernos bloques de apartamentos de piedra que se ubican en calles arboladas componen las nuevas zonas residenciales de Tirana. Población (2001), 343.078 habitantes.
Ciudad de Tirana
Página web oficial de la ciudad de Tirana. Información institucional y turística de la capital de Albania.